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¿Cómo funciona un panel solar?

20/07/2021

En otras oportunidades te contamos sobre energías renovables y la aplicación de desarrollos tecnológicos relacionados con la energía solar en Mendoza, pero ¿sabés qué es y cómo funciona por dentro un panel solar?

Vamos de a poco, un panel solar es una estructura de aluminio formada por células solares compuestas de silicio, en las cuales mediante el efecto fotovoltaico, se convierte la radiación recibida del sol en energía eléctrica. En pocas palabras, un panel solar funciona permitiendo que los fotones, o partículas de luz, golpeen electrones libres de átomos, generando un flujo de electricidad.

¿Esto qué quiere decir? Resumiendo mucho y simplificando, el proceso es el siguiente: Los rayos solares chocan contra unas placas compuestas por materiales semiconductores que transforman la energía recibida en electricidad.

Las encargadas de realizar esta transformación son las llamadas celdas solares. Forman los paneles solares y son pequeñas células hechas de silicio cristalino o arseniuro de galio.

¿Cómo funcionan las celdas solares? Las celdas se mezclan con otros componentes como el fósforo y el boro para formar dos partes: una cargada con electrones negativos y otra con positivos. Cuando la celda solar se expone al sol, los fotones consiguen mover los electrones de la parte donde sobra carga negativa hacia la parte en la que falta.

A medida que los fotones van liberando electrones se va generando más y más electricidad. Los electrones que no se utilizan o que provienen del viento regresan al panel negativo haciendo que todo empiece de nuevo en un proceso sin fin.

Con ello se produce corriente continua, la cual se almacena en baterías hasta ser convertida en corriente alterna (la que llega a tu hogar) a través de los inversores de voltaje.

Existen distintos tipos de paneles solares:

  • Monocristalino: están compuestos por células monocristalinas. Son muy reconocibles por su intenso color negro y sus esquinas recortadas. Son un 15-25% más eficientes que el resto de modelos. Además su vida útil es más larga, pueden durar hasta 25 años.

  • Policristalinos: se conforman a raíz de células policristalinas. Estos tienen un color azulado oscuro. Son más baratos pero también menos eficaces, aunque actualmente se ha logrado disminuir sus pérdidas por reflexión y mejorar su captación de la luz.

  • Capa fina: este modelo es diferente a los anteriores. No se trata de la unión de varias células individuales sino de una lámina cortada a medida. Su fabricación es más sencilla, lo que explica su bajo precio. Son muy flexibles y pueden adaptarse a todo tipo de superficies, por lo que cada vez se usan más en las casas.

Ahora sí, esperamos que este pantallazo general de información básica y sencilla te sea útil a la hora de elegir la mejor forma de alimentación eléctrica para tu hogar.